Viaje a Puerto la Cruz. Parte I
Salí al Puerto muy temprano en la mañana, no sabia ni que horas eran, la noche anterior no pude dormir casi nada, los viajes me ponen algo nerviosa.
Pase casi toda la noche rondando por los pasillos del edificio de la residencia, mi vecino Elías que es con quien tengo más confianza, sintió mis pasos, y como ya me conoce bien, salió a ver que me estaba pasando.
Elías es un chico de 23 años, moreno, alto bastante delgado, con el cabello largo liso hasta los hombros, y aspecto de hippie.
_ ¿Que te pasa ahora?, Carmen_ me pregunto con su voz muy gruesa….
_Elías, siento haberte despertado, pero es que no puedo dormir, mañana salgo de viaje, iré a lo del pasaporte y no me gusta viajar sola
_ ¡Vaya!, Carmen, tu siempre tan nerviosa, es un viaje nada más relájate, que no te va a pasar nada….
Yo seguía caminando de un lado a otro, mientras el solo me miraba y decía: ¡Cálmate!.....
Así pase varios minutos, hasta que llego otro vecino, Geoser, al que llamamos el 007, pues tiene un parecido a James Bond y nos pusimos a platicar los tres, entonces se me olvidó el tema del viaje, luego a todos nos dio sueño y nos fuimos a dormir….
Creí que dormiría tranquila hasta que amaneciera, pero no, ¡que va!..., a las tres a.m., me despertó una horrenda pesadilla, que ni recuerdo que era, empecé a gritar aún dormida, y el pobre Elías que ya estaba dormido y creyendo que yo también, se despertó corriendo a ver si me había ocurrido algo, cuando lo vi tan asustado como yo parado a la puerta de mi habitación y me di cuenta que solo era una pesadilla, empecé a llorar de la vergüenza……
_ Lo siento Elías, no puedo dormir….
_ Ya cálmate, Carmen, nos vemos mañana, antes que te vallas
Traté de dormir un poco y en la mañana antes que todos se levantaran, salí, tome un taxi, me fui al Terminal de buses, y cogí un bus que iba saliendo…
Yo estaba sentada con mi bolso de viaje sobre las piernas, pues no me gusta dejarlo en ningún sitio lejos de mi, algo asustada e impaciente, entonces el chofer del bus me dijo:
_¡Oye linda!_ disculpa el abuso, por lo general no hago esto, me da mucha pena, pero es que no he dormido y mi asistente no vino a trab
ajar por encontrarse indispuesto, así que necesito a alguien en el puesto del copiloto para no quedarme dormido,
Yo dije dentro de mi ¡madre mía!, si este hombre se duerme frente al volante tendremos un accidente, así que tome mi bolso de viaje y me senté en el asciendo del copiloto, el chofer era un hombre gordo y con cara chistosa, que me estaba muy agradecido por mi colaboración,
_gracias mil gracias, en realidad esto no es muy usual, pero en la compañía donde trabajo no han tenido ninguna consideración conmigo al respecto.
Aquel hombre en agradecimiento, me brindo el desayuno, y me dejó poner la música que yo quisiera durante el viaje, con lo que yo no contaba era que como era un hombre gordo iba a comer tanto, así que desayunamos tres veces, arepas, empanadas y sándwich, hasta que mi pobre estomago no podía mas, y le dije:_ Sr. Disculpe usted, le agradezco mucho su atención, pero no me siga dando mas comida, por que sino no voy a poder seguir el viaje, pero aquel hombre seguía comiendo y contando chiste criollos, típicos del humor venezolano, al principio me hizo reír, hasta que se puso hablar de fantasmas y espantos, yo que soy tan nerviosa y con el estomago revuelto le obligue que se detuviera en la primera parada, para vomitar todo lo que me había comido y poder seguir el viaje.
Lo que me contentaba es que el viaje lo pude amenizar con la música que mas me pareciera, así que hice sonar todos los cds de Bob Marley que encontre
Al fin llegamos a Puerto La Cruz, y me baje del bus corriendo….
_Sr, Sr ¿Dónde puedo conseguir un hotel?, por suerte encontré un muy cerca de las oficinas de la Onidex y allí me hospede
Era un hotel no muy lujoso sencillo, pero acogedor, todo estaba muy limpio y en orden, con muy buena atención y lo mas importante que el precio era muy solidario
Me registre y al entrar a la habitación solté el bolso sobre la cama, lo abrí, saque mi traje de baño y me lo puse y Salí a preguntar al recepcionista: _dígame usted ¿donde queda la playa?
_ hay una muy cerca, pero esta prohibida,

_ ¿prohibida?, pues después de ese viaje para mi no hay nada prohibido ya, _ le dije
El hombre se quedo mirándome extrañado y luego se hecho a reír y me indico donde quedaba la playa
Me fui caminado por un boulevard y mirando todas las tiendas que se me atravesaban en el camino la mayoría de las mujeres tenemos esa debilidad, esto retrazo mi ida a la playa, e hizo que el sol bajara y no lo aprovechara ese día al máximo
Llegue a la playa y al ver la arena me quite los tenis enseguida, lo que mas deseaba era sentir la arena en mis pies y empecé a caminar descalza, el agua mojaba mis pies y la arena estaba tibia saque mi cámara y fui tomando algunas fotos.
De pronto se me atravesó un estrellita de mar tenia tiempo que no veía ninguna y la cual me hizo recordar a Raúl (imagina) mi amigo fotógrafo de la coctelera, a de ser por que el fotografía cosas muy curiosas, Pues la fotografié y la traje para el…..
Seguí caminando y a lo lejos se veía un chico jugando con la arena, buscando caracoles, ostras y piedritas de mar, quería fotografiarme pero no lo podía hacer yo misma, así que le dije al chico que jugaba con arena que lo hiciera por mí:
_ ¡hey!, chico, ¿me tomas una foto?
_Si, si claro que si, me dijo con una sonrisa de oreja a oreja
La tomo y luego me dijo si quieres tomo otra y así paso casi toda la tarde tomando fotografías y paseando conmigo a la orilla de la playa.
_Mucho gusto me llamo Leo, no soy de por aquí solo estoy de paso y me iré esta noche a las 10:00 p.m. a Cumana
Nunca me imagine que fuera a encontrar a alguien tan educado y caballeroso sacando caracoles a la orilla de la playa ese día

Leo fue muy amable, me invito a comer y luego me regalo un collar que vendían los artesanos en el boulevard del paseo Colon, es difícil encontrar a alguien así con tantas atenciones a cambio de absolutamente nada
Comenzó el sol a caer y nos sentamos a conversar en un muelle, mientras las olas golpeaban las piedras.
Leo se despidió con un apretón de manos; _ bueno, Carmen fue un placer conocerte, pero ya me tengo que ir….
_Gracias Leo por las fotos y también por la compañía.
.
Y me quede allí, mirando la inmecidad del mar, quieta, la brisa marina tocaba suavemente mi cara y alborotaba mis cabellos, me encontraba sumergida en un éxtasis que fue interrumpido por el sonido del celular….
_Carmen; es Elías, ¿Qué ha sucedido contigo?, después de ponernos a pasar casi toda la noche en vela, te vas y no nos dices nada y ni siquiera llamas para avisarnos si esta bien, nos tienes preocupados
_ Disculpa Elías es que me distraje
_ ¿Qué haces?
_ Estoy sentada a la orilla del mar
_ Pues Geoser y yo estuvimos conversando anoche y decidimos ir contigo al Puerto, pues no nos gusta que andes sola por allí, pero cuando nos levantamos, ya te habías ido
_ No te preocupes Elías estoy bien
_ Pues nosotros no, no nos perdonaríamos si algo te ocurriera por dejarte ir sola, mañana partiremos para allá y te acompañaremos hasta que te den tu pasaporte….
_ Esta bien si quieren venir, pero si es por mi creo que ya no es necesario
_ Si lo es, mañana estamos allá
Colgué el teléfono y seguí contemplando el mar.




































ytuquepiensas dijo
Vaya todo lo que has pasado en el viaje Carmencita jajja ..pero bueno valio la pena ya que tienes un nuevo amigo ...me alegro que estes de regreso y que hayas disfrutado tus vacaciones...besos y abrazo playero
27 Mayo 2007 | 03:37 AM